Desde sus orígenes, las piñatas se han asociado tradicionalmente con celebraciones. Se cree que nacieron en China, donde una piñata en forma de vaca llena de semillas fue golpeada para propiciar un clima favorable para la próxima temporada de cosechas.

La tradición llegó a Europa y se asoció a la vigilia cristiana de la Cuaresma, el período de preparación antes de Pascua. La piñata era una olla de barro decorada con papel de colores y cintas y los dulces en el interior eran considerados como una recompensa para los creyentes fieles.

Cuando los españoles trajeron las piñatas a México en el siglo XVI, encontraron una práctica similar entre los mayas y los aztecas: los sacerdotes decoraban una olla de barro con plumas de colores y la rompían para revelar tesoros ante su dios en el cumpleaños de la divinidad, celebrado en diciembre.

Esto fue muy útil para los monjes españoles, quienes comenzaron a usar piñatas para evangelizar, asociando una piñata en forma de estrella con la Estrella de Belén y haciendo que los niños la rompieran durante las "Posadas" de Navidad. Las Posadas son un período de 9 días que termina en Nochebuena representando el viaje de María y José a Belén. Durante esta celebración, la gente se reúne en diferentes “posadas", que son simplemente las casas de amigos o parientes donde los asistentes oran, cantan villancicos y celebran el próximo nacimiento de Jesús.

 

La Forma de las Piñatas: Desde estrellas y burros hasta los personajes de caricaturas preferidos de los niños.


Como se mencionó antes, la piñata de estrella representaba a la estrella de Belén, que guio a los Tres Reyes Magos y a los pastores al lugar de nacimiento de Jesús, quienes vinieron a adorar al bebé y traerle regalos.

La piñata de burro representa el "burro" que María, la futura madre, montó en su viaje a Jerusalén.

Antes de estos dos significados cristianos, la piñata era simplemente una olla de barro redonda y decorada. Hoy en día, miles de diseños cobran vida en una piñata para agradar a los niños con sus personajes favoritos, para conmemorar eventos, lugares o personas, ¡o simplemente como un divertido regalo para amigos!

¿Por qué rompemos las piñatas?

Hoy en día, las piñatas han perdido su sentido religioso, pero prevalece la idea de romperlas durante una fiesta para festejar a los presentes.

Las piñatas y los regalos envueltos tienen algo en común: el elemento sorpresa. Las cosas están "escondidas" dentro de la piñata.

Las piñatas se han asociado al cielo en cada tradición, ya sea por su relación con la lluvia o con una divinidad: Es por esto que las piñatas deben “colgar del cielo". Así mismo, a lo largo de su historia, las piñatas han sido un recipiente colgante de regalos que deben ser "desempaquetados" o rotos, permitiendo que todos reciban una parte de los regalos.